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10/20/2010

Sé




Sé que sabes que hace rato te hablaba a ti. Sé que sabes que hace más rato me refería a él. Sé que te dio gusto, aunque harás caso omiso.

También sé que lo nuestro no puede ser. Y no quiero que sea, porque cada vez que es todo se va a la mierda.

Sé que, aunque no te lo aceptes a ti mismo, te gustaría que fuera. Sé que me piensas en las madrugadas y que hay mañanas que abres el ojo temprano y te llego de golpe a la cabeza porque sabes que estoy despierta.

Sé que me lees, a pesar de que me hagas creer que no conoces mis letras. Y sé que ese disco no es mío contigo, sino de la distancia que nos hizo recrearnos mutuamente en la cabeza.

También sé que se corrompió todo, que nada puede ya hacerse, que la oportunidad pasó y no seré capaz de recoger lo que deseché ya con tanta certeza. Pero sé que cada día te preguntas cómo hubiera sido... ¡El maldito "hubiera"!

Y, ¿te digo algo? A mí también me atormenta esa idea: lo que podría haber sido si quisieras.

Pero también sé que si todo se fue a la mierda fue porque no puedes manejar nuestro "hubiera"; que mi posibilidad en tu vida pesa y que no habrás de querer explorarlo, aunque existiera forma aún de rescatar lo que dejamos pasar, cual si fuera una aventura más.

10/18/2010

Llorar las horas





Ayer, sin razón aparente, me solté a llorar justo cuando me acosté en la cama. Llorar las horas, Analía; llorar las horas, me decía.

Terrible contradicción ésta: todo el tiempo tengo prisa; me hace falta tiempo, todo el tiempo. Pero a veces, como ayer, como algunos otros días, quisiera que las horas se me fueran de las manos líquidas. Llorarlas todas, llegar al viernes con velocidad acuática, terminarme las semanas en lágrimas, alcanzar diciembre rápidamente por medio de mi llanto; dejar salir eso que oprime mi pecho, que no localizo, que no entiendo; dejar que se escape de mí como huye, ágil, el agua de las manos.

1/29/2010

Hoy... hoy... hoy y siempre

No pido que recuerdes, no hay conmemoración posible... sólo no olvides las narices de payaso y los globos aerostáticos. Están ahí por algo y no deben perderse en este abismo vano.