9/28/2009

Una parte de la hormona

Ayer descubrí que sólo los parques calman mi temible reacción hormonal ante todo, TODO, lo que se me ponga enfrente. Sólo ahí me aguanto a mí misma, porque últimamente me caigo fatal.

Desde que dejé mis pastillas, para hacerme unos estudios, cada día me siento más descontrolada. Es como en el video de Depeche Mode que sale el tipo al volante, pero no puede manejar porque está todo atado y trae una máscara y entonces no ves cómo se retuerce de sufrimiento. Yo voy en el carro, pero son mis hormonas las que tienen el control de todo y la verdad que las hijas de la chingada me hacen reaccionar siempre de la manera más inesperada.

De entrada, desde fines de la semana pasada, tengo mucho que hacer y NADA de concentración. Es como si fuera un escuincle con déficit de atención o ese sindrome para el que les dan pastillas en un intento de volverlos aplicados e inteligentes. Yo nada, no puedo con NADA y no me gusta empastarme y hasta cuando me he empastado, la neta que los fármacos le hacen cosquillas a mis secreciones hormonales.

Tengo mucho que escribir y puedo darle la vuelta 500 veces a una oración sin encontrar lo que quiero decir o cómo decirlo. ¿Leer? Olvídenlo, mis lecturas de la tesis me tienen con la sensación de que la mala vida me hizo perder parte importante de mi materia gris, soy como un hámster, cero razonamiento complejo. Ah... leer por placer, no pues tampoco, no logro seguirle el hilo a nada, después de 15 minutos con un párrafo me doy cuenta de que: a) no estoy leyendo, o b) estoy leyendo, pero no procesando.

Despierto temprano, a la mitad de la noche y no, no estoy cansada, simplemente estoy ansiosa, dándole vueltas en la cabeza a cualquier cosa: por qué no se ponen rojos mis jitomates, hay que comprar tortillas, tengo que llevar un recibo, NO OLVIDAR PRESENTAR IMPUESTOS. Que si el llanto del bebé de la vecina es o no normal, ¿será que lo maltratan?... PEOR que si es o no normal que el llanto de su bebé me despierte a las tres de la mañana cuando mi chavo ni se ha enterado de que hay un bebé nuevo en el edificio. Porque no es como que el niño grita terriblemente y despierta a todos los vecinos, es más, está en un cuarto distinto, pero todas las noches lo escucho y la verdad eso me frikea aaaaaaaaños. Me despierta la lluvia, me despierta mi cerebro que no se apaga, pero que pierde el hilo nada más piensa en algo, estoy en los impuestos, de ahí paso al banco y otra vez llego al punto de que me urge ir al dentista... TODO EN MEDIO SEGUNDO, joder, no me puedo seguir el paso.

Y sí, también estoy alterada, en más de un sentido. Ya no sólo es el gobierno (eso no es de hormonas, es de dignidad), sino también la gente, los bebés, los perros, los semáforos, mi suéter, vaya, que no me peleo conmigo a gritos por obra del "señor", lo hago internamente, pero así al menos nadie se entera. Porque ahora sí que me he peleado con todo el mundo. Y habrá quien piense que es normal, pero con total honestidad, aunque me enojo mucho, generalmente me guardo bastante. Más en contextos en los que NO es apropiado pelearse o bien si ni siquiera tengo una razón para pelearme.

¿A los gritos con alguien de trabajo? Uy, claro, pero me tienen que hacer encabronar para que me suelte y ahora se me sale con una facilidad... Y es que sí, ando de sincerota, sin pelos en la lengua, cosa que por un lado, buenísimo, es más, para muchos harto cagado, porque cuando me enojo escribo y cuando escribo enojada me leo muy chistosa, pero a ver aguántenme diario... En voz alta, en voz baja, por teléfono, por mail... sí... mi chavo luego parece un santo, aunque quienes lo conozcan sabrán que no lo es... ejem, ejem...

Y todo esto porque me paré hace dos horas y llevo una semana intentando escribir una crónica cortita y nada... No me sale... estoy constipada, estreñida, ahora sí que como dice la Laura Flores, me hace falta una depuración antes de que todo se eche a perder dentro. Y sí, la verdad me parece repulsivo ese comercial y a lo último que me incita es a comprar el pinche yogurt Activia que además ni sirve pa dos varos...

La otra parte de la hormona mejor ni comentarla pasa uno unas penas, unos sonrojes, unos calores... Pero si hasta parece que estoy menopáusica. Y es que de verdad, quien no ha vivido esto no lo puede entender... Digo, yo antes sí me sentía hormonal a veces, una vez cada tanto, un poquito hormonal, me salían un par de lágrimas, qué se yo... No esta cosa incontenible, no el berrido absoluto mientras caminas bajo la lluvia en Patriotismo para después sentir una ira imparable contra el poli que se te queda viendo y después bailar con el paraguas porque "qué bonita es la ciudad". No, a ver... hay cosas que uno puede soportar y otras que no, es como si le dan un beso a uno y se chorrea un hilo de baba por la barbilla, en buen plan, por mejor que me caiga el tipo eso ya no es sensual, es asqueroso. Las mamás me la mentarán, pero a mí hasta la baba de los bebés me parece un líquido bastante repugnante, ni hablar de la mía, ¿no?

(Abrimos el paréntesis para hacer notar, ya en lectura que no sé de qué estoy hablando, así es mi cerebro, se va... se va... se FUEEEEEEEEEE, cerramos el paréntesis).

Bueno, todo esto para ver si así se me suelta la tecleadiza de mi crónica que ya tengo que entregar y también claro para ofrecer algún tipo de disculpa, en especial a los hombres, porque qué de encontronazos que he tenido con ellos en las últimas dos semanas... Y Valen, sí, Valen, me agarraste en la hora del llanto, manita, desperté hoy más lúcida y nuestra conversación me pareció salida de Marte...

Digo, esto no le quita el peso a mis palabras, eh, aguas, sólo modifica un poco el tono... A los de Rigo, chavos, sí pienso esas cosas, no hay manera de no pensarlas, la verdad sí pienso a veces que estamos en el hoyo, aunque los quiero a todos, con todo y que algunos desaprueben mis temáticas e intereses en la vida, al final yo sólo soy una albañil de las palabras, entiendo que los arquitectos me vean con malos ojos, jeje

Y sí, la verdad sí pienso que el gobierno nos está atorando de lo lindo y me desquicia que a todo el mundo le valga madres, pero Maco, querida, no quería yo ofenderte con mi posición de renegada, si lo hice, una disculpa... Lo mismo a nuestras compañeras de cine el otro día, porque ahora que pienso cómo llegué, entiendo la cara que traían... Y yo tan fresca comentando al muchachito... uffff, qué muchachito...

O Gaby, querida... qué te digo, no me aguanto ni yo... Por eso me encierro en mi casa y busco eliminar todo contacto con el exterior...

En fin, el caso es que ya me hice mis análisis y mañana me los dan, así que la semana que viene sabré al fin qué es lo que me pasa, si tiene solución o si pasaré el resto de mis días en un high hormonal, perdiendo amistades y trabajos, porque como estamos no me puedo concentrar... Y lo que más me duele es que hoy quería ver lo de Pessoa, pero como no puedo escribir, como no puedo nada, pues me chingo y me quedo en casa...


Sí... estoy algo acelerada... Si no mencioné su nombre, pero los he taggeado, nada más es porque probablemente me compartieron algo y mi sensibilidad de niña hormona no me permitió apreciarlo de la forma correcta o porque quizá dije algo medio raro... en fin...

A ti que todo lo llenas...

La primera vez que nos vimos, yo era otra. Era creyente de chispas y máquinas de escribir parlantes; de poemas de parasoles y aventuras de gigantes. Medía, quizá, poco más de un metro y mi actividad favorita era siempre imaginar que estaba en otro tiempo.

Ya desde entonces sabía, aunque de forma instintiva, que de tu hechizo era imposible salvarse. Me quedó claro, desde el principio, que eras una hechicera poderosa y que tu alquimia no sólo era de temerse, sino de esperarse.

Nuestro primer gran encuentro corrió a cargo de Michael Ende. Aunque nos habíamos visto antes, no fue sino a hasta ese momento que comprendí cabalmente lo que significaba tenerte. Tendría yo ocho años, como mucho, y lograste enamorarme apasionada con las páginas de La historia interminable. Nos tocábamos hasta altas horas de la noche, en las que yo, labios palabra, silenciosamente recitaba cada una de tus frases, mientras me acariciabas suave con tu papel y me dejabas sedienta de un párrafo más, una línea más, una palabra.

De ahí en adelante nunca pude dejarte. Me convertí en una adicta que para todo quería buscarte. Te perseguí por los rincones de la casa, en los altos estantes, en los libreros fraternos, en las ferias, en las calles. Toda letra era una clave de tu paradero y yo no detendría mi ardua búsqueda hasta encontrarte.

Te integré a mí en los poemas de Benedetti, inmóvil al borde del camino, con la página suelta de No te salves en mano; te incorporé amor cuando Sabines supuso mejor; te aprendí soneto con Sor Juana; y quise escribirte voladora cuando Neruda me dijo al oído que para tu libertad bastaban mis alas.


Me hiciste mujer con Vilariño cuando desde el pozo asfixiante del recuerdo decidí llamarlo; te intenté asir en Aura y amar en Rayuela; te conocí adolescente en Kundera e ilustrada en la piel de Bradbury; campo mexicano en Rulfo y profunda ceguera en Saramago.

Lo nuestro era literario, un romance estético y poderoso que debía ser cronicado. Si te escondías, yo daba con tu esencia entre mis dedos cuando, pluma en mano, te buscaba en cartas y cuadernos. Recuerdo nuestro primer intento mecánico, cuando con la Olivetti de tecla durísima, te quise conquistar con historias de terror y poemas románticos; cuando te miré a los ojos y decidida tomé el camino de la palabra.

Entonces no me había dado cuenta del influjo de tu presencia en mis actos, te creía elección y no sino; sustantivo y no verbo continuo. Sabía que quería entenderte, saberte de otra forma, explorar tus encantos con ojos y labios, recorrerte completa y hacerte parte de mi cotidiano.

Por eso te dediqué cuatro años. Por eso decidí hacer todo a un lado y dejar que me hechizaras con el Polifemo; que me enseñaras a ser erótica con San Juan y me convencieras con las palabras de Diego de San Pedro. Dejé que me hundieras en el abismo de Beckett, que me mostraras el fracaso en Cervantes, que me hicieras llorar con Manrique, que me dieras dolor de espalda con Amalia y La Araucana, me enloquecieras con Aurelia y me hicieras creer inteligente con la teoría literaria.

Te permití enseñarme cómo es la vida y cómo es necesario sufrir para vivirla. Y tuve miedo de ti, de mí y de lo que haría. Inocente pensé que sin ti sobreviviría. Ilusa mocosa, te dejé en los fríos salones, en los pasillos olor de libros, en los escondites, los lugares. Pensé que sólo eso te pertenecía, unos años, unos cuentos tontos, un par de amores cruzados y por eso sufrí aún más al verte desaparecida y yo necesitada de tenerte entre mis brazos.

Te busqué en Murakami, te reencontré en Pessoa, dejé que me hicieras vibrar nuevamente con Auster y pensé comprenderte con Baricco. Te tomé entre mis dedos y te hice mía: te ejercité a diario y en mis diarios, te practiqué en mala poesía. Te falté al respeto, pero volví a confiarte, y te dejé guiarme en mi día a día.

Y después de cuadernos y cuadernos, de páginas, tapas, de miles de capítulos, me di cuenta de que es por ti que soy quien he sido. Que recae en ti mi forma y contenido, mi intensidad tragedia, mi amor griego, mi pena romántica.

No quiero reclamarte nada. No estoy arrepentida ni concibo la vida sin tu especial mirada, pero es que, Literatura, me has jugado una mala pasada. Te mostraste inofensiva y eres droga malsana. Me has hecho vivir de vértigos, buscar los picos, encerrarme en círculos viciosos llenos de masoquismo.

Por ti soy una insatisfecha crónica, que siempre necesita más para sentirse viva. Porque tú me enseñaste que el amor es palabra y el sexo página; tú me mostraste que es mejor sufrir que no sentir nada; tú, soberana maestra, me hiciste pensar que letra es terapia.

Por ti he perdido amistades (ninguna que valiera tanto), he terminado relaciones (o debiera decir, me han terminado) y he saltado de sitio en sitio buscando mi espacio. Porque no soy sin ti y no soy para los otros. Porque nadie entiende que eres tú la que desgarras, la que deshaces y haces a tu antojo, la que me enseñó el otro lado de mi ficción. Porque para otros tus obras son eso, obras, mientras para mí no son otra cosa que hecho absoluto, única verdad, irremediable conjuro.

Sí, temo que por ti me quedaré sola al final. Temo que por culpa de tus moralejas no pueda nunca encajar en un mundo que me considera por demás intensa. Temo que por los años que te he dedicado la vida nunca me sabrá por completo y temo también que ya sea demasiado tarde, pero lo es.

No concibo dejarte de lado. Creo que a estas alturas no puedo ayudarme a superarte sino es con tu ayuda, contigo a mi lado, porque sólo con literatura logro salir del abismo. Sólo contigo puedo dejar mis tristezas, aprovecharlas, entenderlas; sólo contigo disfruto la euforia, valoro el amor, añoro la gloria. Sólo contigo, a mi lado, sobrevivo al cotidiano, aunque en realidad sea por ti que sufro tanto.


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Para ustedes, colegas, que seguramente sufren también de esta relación intensa que nos ha hecho unos inadaptados deformes que piensan que sólo lo que es "literario" vale la pena... Jajajaja :)

Aclarando...

Hace mucho que no escribía aquí... Y es que la verdad, como que no me acostumbro... Me siento expuesta, vulnerable, rara de gritarle lo que pienso al mundo. Por eso no le digo a nadie de esto, por eso escribo y lo guardo en mi compu o en mi cuaderno... Pero luego hoy decidí que mejor no... Así que de madrazo van varias cosas que he escrito y que creo que me gustaría compartir (y si en realidad no, pues más vale que me acostumbre).

Así que de madrazo, aquí vamos...

12/02/2008

A Fuentes

Hace mucho que no escribo y, sin duda, hay cosas que agregar, escribir y contar antes que esto, pero con el asunto del homenaje a Carlos Fuentes no ha pasado un día, desde hace como 10 en que no recuerde al despeinado maestro en la serie del Espejo enterrado.

Para los "fans" igual y no es ninguna referencia conocida, pero para los "enfermos" de Fuentes es, o debe ser, un recuerdo inolvidable. El libro por sí mismo es una maravilla que me iluminó muchísimo cuando lo leí, hace unos 10 años, más o menos. Y la serie en video es una joya que me encantaría tener en casa para, en momentos como estos, homenajear a Fuentes volviendo a ver sus pelos sueltos en cada cortinilla.

Cuando leí el libro y vi esos videos ya había tenido el gusto de leer La región más transparente y Aura (todos amábamos Aura). Por lo tanto mi obsesión Fuenteana ya había comenzado, sin embargo, no fue sino hasta El espejo enterrado, que me enamoré de él. Con ese libro entendí de dónde vengo y también, en recientes fechas, por qué no estamos en el camino que nos gustaría. Con sus videos conocí más del país, de la vida como mexicano, de la frustración y la riqueza que implica la mexicanidad.

A 80 años de su nacimiento, Fuentes sigue siendo uno de los grandes de nuestra cultura, pero, en mi opinión, es grandioso por lo que nos ha llevado a descubrir de nosotros mismos, más allá de su literatura.

Les comparto la entrevista de Reforma que logró emocionarme con la celebración


Entrevista / Carlos Fuentes / 'No quiero repetir los éxitos del pasado'

Por

Silvia Isabel Gámez



(26-Nov-2008).-

A Carlos Fuentes, no todos lo festejan. "Por fortuna, tengo algunos enemigos", ríe. ¿Nombres? "No, never".

Agradecido y contento por el homenaje nacional que recibe por sus 80 años de vida, los 70 amigos participantes y las 6 mil 200 personas que reunió en el Auditorio Nacional, destaca que en estos días se haya dado una celebración de la cultura.



Es usted una gloria nacional.

Mire, el año entrante estaré en Londres escribiendo y ya ni quien se ocupe de mí. Es una fiesta, pero no marca mi existencia, mi derrotero ni mi porvenir. Tengo muchos libros iniciados por delante y es a lo que me quiero dedicar, no a celebrarme a mí mismo, ¡por Dios!


Lejana está la epifanía que sintió a los 17 años, excitado, feliz, frente a uno de sus primeros cuentos.

"Eso no se repite nunca. Lo que hay es un goce profesional, pero siempre novedoso. En la escritura debe haber un elemento de peligro, de audacia; si no, se escriben libros de cajón. He querido exponerme siempre al siguiente desafío. No quiero repetir los éxitos del pasado".


¿Ha matado muchas páginas?

Uno está obligado a corregir y matar páginas, y a mandarlas al basurero, y a ser estricto con uno mismo. A veces, uno no lo es porque se enamora de la página, eso es malo, me doy cuenta, pero es inevitable.



De no haber optado por la literatura, ¿qué destino le habría gustado vivir?

Yo era discípulo de un gran maestro de derecho del trabajo, José Campillo Sainz, tenía 22 o 23 años, y me ofreció un puesto de representante de la OIT en México. Ese momento decidió mi destino porque me dije: no quiero ser abogado, quiero escribir. Y quién puede ser ese joven. Miguel de la Madrid. Pude haber llegado a Presidente si sigo ese camino. No sé cómo le hubiera ido al País.



Pagó de joven, con una úlcera, su lucha contra la página en blanco, ¿qué otra enfermedad le ha dejado ser escritor?

He tenido enfermedades cardiacas, tengo que tomar pildoritas y cuidarme, pero estoy bien porque me supe educar a tiempo para tener a mi edad una buena salud. No fumo, no bebo... y tomo mis pildoritas.



¿A qué edad fue eso?

Cuando me casé con Silvia (Lemus), tuve hijos y no quise arruinar la vida de nadie con mis pequeños vicios. Todo eso lo dejé en nombre de mis hijos, para ser un mejor papá.



En sus novelas maneja con gracia las "malas palabras". En la vida diaria, ¿qué lo mueve al insulto?

La maledicencia, la traición, la cobardía, la insinceridad, son las cosas que me encabronan.



Jesús no sólo redime al hombre, ha escrito, sino también a Dios Padre, a quien salva de su fama cruel. ¿Es Jesús la figura de la Trinidad de quien se siente más cercano?

Creo que es la figura real, que caminaba sobre la tierra, no sé si es Dios o fue una figura histórica extraordinaria. En México, siempre lo he dicho, hasta los ateos somos católicos, porque participamos de una religión que ha durado miles de años, más que cualquier ideología política, y aunque uno no sea religioso o creyente, hay que preguntarse por qué ha sucedido esta permanencia, qué le dan las religiones a los hombres. Yo me lo pregunto, no estoy convencido de la respuesta; ojalá la encuentre, pero no lo creo.



¿Es usted un hombre religioso?

De una manera vaga, en el sentido de que mi fe en la literatura es casi una religión para mí, mi fe en la amistad y en el amor. No sé si eso es religión, pero es devoción.



¿Cuáles eran sus juegos de niño?

Yo crecí primero en los Estados Unidos, donde no sé por qué me encantaban las canicas. Las coleccionaba, y también tarjetas de chicles americanos con retratos de los jefes indios de Estados Unidos. Son manías que uno tiene de niño.



¿Era bueno con las canicas?

Bastante bueno, apuntaba bien.



¿Por qué no aprendió a manejar?

Soy disléxico, puedo causar grandes problemas. Cuando estudiaba en Suiza me sucedieron un par de accidentes y la policía me dijo: vamos a decirle a Interpol que usted no debe manejar. No manejé nunca porque el problema era la dislexia, tomaba el camino equivocado. En honor a la ciudadanía, me retiré.



¿Sigue en pie su proyecto de novelar el último día de Zapata?

Es mi próximo proyecto. Pienso documentarme mucho en la universidad, visitar Morelos y llevar adelante ese viejo proyecto, que acaricio mucho. Se llamará Emiliano en Chinameca.



¿Continúa haciendo trabajo de campo, como cuando escribió La Región Más Transparente?

Con este trabajo de Zapata tengo que hacerlo, con La Voluntad y la Fortuna no tenía que moverme de mi escritorio porque todo lo sabía o lo imaginaba, pero a veces hay que ponerse huaraches y salir por ahí.


Así lo dijo

"Uno debe tener mucho miedo al escribir. No es un acto natural como comer, o hacer el amor, es en cierto modo un acto contra natura. Es decirle a la naturaleza que no se basta a sí misma, que necesita otra realidad, la imaginación literaria".

Carlos Fuentes

Escritor

11/06/2008

What is the What

Al fin terminé el libro de Dave Eggers sobre la vida de Valentino Achak. A muchos les debo de haber contado sobre el libro. Hacía mucho que no lloraba con un final y ahorita me encontré con un nudo en la garganta al llegar a la última frase.
Es un libro impresionante con una historia dura, llena de fuerza, un ejemplo para los que hemos tenido vidas sencillas, una muestra de humanidad, de lucha... vaya, una pieza hermosa de literatura y una emotiva demostración de que, en efecto, we shall overcome... siempre se puede levantarse y ser mejor.

Léanlo, es en verdad extraordinariamente conmovedor.

11/04/2008

Ninguna Navidad...

A los editores les encanta poner palabras en la boca de los reporteros. Deberían quizá reportear para tener más cuidado sobre lo que añaden a las notas.

Ésta es la versión original de la nota que salió publicada hoy en Excélsior, quizá es menos interesante o entusiasta, pero está más apegada a la realidad y eso parece más importante para mí, ya que lo que hacemos se supone es "periodismo".

Obamalandia, el universo de la parafernalia
En la ciudad de Chicago se aprecia cómo el candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos tiene estatus de estrella de rock y la mercancía para demostrarlo
POR ANALÍA FERREYRA

Obama llegó a Chicago de forma omnipresente la noche de Halloween. Jóvenes de todas las razas y edades adquirieron las máscaras del candidato demócrata y salieron a las calles a festejar el Día de Brujas con un estruendoso “Yes we can”.
Y es que Chicago realmente bulle con entusiasmo cuando se trata de Barack Obama.
Máscaras del candidato demócrata y del presidente George W. Bush estaban a la venta en varios establecimientos de esta ciudad de Illinois, en la que el amor por el que pudiera ser el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos se siente en cada tienda en la que es “propio”, por una u otra razón, vender parafernalia.
En uno de los supermercados Walgreens en el barrio de Hyde Park, en el que vive el candidato demócrata, todo tipo de souvenirs electorales inunda las estanterías. No hay un solo artículo a favor del republicano John McCain, pero se pueden apreciar infinidad de productos con las frases que han hecho famosa la campaña del Senador de Illinois y con el rostro del que simboliza la esperanza de un gran número de ciudadanos estadunidenses.
Desde una impresionante variedad de sudaderas con leyendas como “Obama 08” y “Time For Change”, una de las que pareciera ser más populares en la ciudad, junto con su variante “Vote For Change”, hasta bumper stickers (estampas para el coche) y biografías.
La diversidad en los diseños de “recuerditos” es inmensa. Puedes encontrar letreros de “Obama Pride”, haciendo referencia al orgullo gay con el arco iris que representa a esta comunidad; camisetas con la leyenda “Sí se puede” dirigidas a la alta población latina de la ciudad; calendarios con frases inspiradoras como “While We Breath, We Hope”; pines, libros y audiolibros, entre otras cosas.
En las calles de la tercera ciudad más grande de los Estados Unidos, se respira una sensación similar a la de Disneylandia, sólo que con Obama como Mickey Mouse, encabezando a la pandilla del cambio.
Incluso hay tarjetas de cumpleaños con la imagen del candidato y la leyenda “Happy Birthday to someone who really looks like America”, porque ése es el sentimiento que despierta Barack Obama, al menos en su ciudad.
Los rumores sobre su presencia en Chicago no se han hecho esperar y desde el viernes pasado, se ha comentado de varios avistamientos en diferentes partes de la urbe. Hay gente que asegura ha visto su auto en su casa, en la calle 51, o que lo vio pasar por alguna avenida del sur de la ciudad, donde inició su trabajo por la comunidad, sin embargo Obama continúa en su cierre de campaña por los estados con mayor cantidad de indecisos y no será sino hasta el día de la elección que regrese a casa, en donde la población lo espera con fervor.
El esperado martes es el tema principal de las charlas en cafés, probadores, calles, autobuses y trenes. Todos quieren entrar a la celebración que los demócratas tienen planeada en Grant Park para la noche del 4 de noviembre, y es que todos en esta ciudad ya están saboreando ese pedazo de historia.
Se piensa que se reunirán cerca de 1 millón de personas en el que sería un momento histórico para la ciudad de Chicago y, desde luego para todo el país. Sin embargo, las fuerzas policíacas también temen por un resultado no favorable para el candidato afroamericano, y por tanto las reacciones contrarias de la población de la tierra que lo vio nacer como político.


SIDE
Sólo un action figure
En la librería Borders de Chicago, una de las más grandes de Norteamérica, se pueden encontrar diferentes libros, discos y calendarios del candidato demócrata, sin embargo, en cuanto a memorabilia de John McCain, sólo hay a la venta una figura de acción.

10/22/2008

...pero eso sí, cuánto estilo...



Like Elba Esther and the hummers, Palin and the Republicans have no shame in spending lots of cash in something not so important (hey, I love clothes, but 150 000 dollars... c'mon, it's just insulting, even more nowadays).




Sarah Palin's new image cost Republicans $150,000
Shopping spree in Minneapolis just before party conference is revealed in campaign records
Elana Schor in Washington
guardian.co.uk, Wednesday October 22 2008 14.49 BST

The Republican party has spent $150,000 (£92,000) on clothes and accessories since late August for Sarah Palin and her family, according to records of party spending.

The Republican shopping sprees, including a $75,000 jaunt to the upscale store Neiman Marcus, began showing up on financial disclosure reports in early September, just after Palin was chosen as John McCain's running mate.

Palin often depicts herself as a homespun product of small-town "real America"on the campaign trail, but she was revealed last month to be working with a secret team of stylists on sharpening her dress sense.

Today's reports on the Palin family's elaborate spending habits – a $295 pram was among the purchases as a treat for baby Trig, according to politco.com – could hurt the Republicans' credibility. The election is less than two weeks away.

The former Democratic presidential candidate John Edwards became a national joke last year after campaign financial reports showed him spending $400 on haircuts. McCain and his wife, Cindy, were plagued this year by reports of $500 shoes and a $300,000 party ensemble respectively.

"The campaign does not comment on strategic decisions regarding how financial resources available to the campaign are spent," Palin's spokeswoman, Maria Comella, told politico.com, declining to confirm that the fashion expenses were exclusively for Palin.

No similar shopping trips were reported by the Republican party before Palin became McCain's running mate.

The Neiman Marcus branch where Republicans shopped in September was located in Minneapolis, the site of the party's national convention where Palin was introduced as McCain's running mate. Republicans spent $9,440 at a Macy's shop in the city during the same period. Another $4,900 was registered at Atelier, a men's fashion emporium, suggesting Palin's husband Todd was treated to a new wardrobe.

Palin's makeover was not limited to attire, according to a lengthy story due to be published this weekend in the New York Times. The vice-presidential hopeful worked with Priscilla Shanks, a voice coach and Hollywood actor, to help refine her speaking style before her speech at the Republican convention.

She has billed her home state of Alaska, where she is governor, for more than $21,000 for taking her five children on official trips – even when they were not invited.

Palin claimed $17,000 in per diem reimbursements from her state's government for nights spent at her family home in Wasilla, Alaska. Tax experts have questioned the propriety of those claims, which were not added to her annual income tax returns.

"With all of the important issues facing the country right now, it's remarkable that we're spending time talking about pantsuits and blouses," said the McCain campaign's spokeswoman, Tracey Schmitt.

"It was always the intent that the clothing go to a charitable purpose after the campaign.