... nos hacemos calabaza!!!!
2/15/2010
2/09/2010
Y que se me arruina el pastel de chocolate

Uno es prolífico cuando la pasa medio mal, ¿no? ¿Se nota? El “enmimismamiento” le digo… porque de entrada uno anda muy clavado en uno y pa salir sólo se puede clavarse en uno. El secreto está en saber en qué parte clavarse.
Bueno, ¡basta con la metáfora de clavos! He descubierto algo súper importante que quiero comunicar urgentemente para que, los que puedan, no sigan mis pasos.
Andaba confundida, ¿no? La neblina, los estímulos, tanta madre sonando alrededor di’uno, el ruido, señoras y señores, ¡el maldito ruido! Uno adentro de la pastelería, tantas opciones, incluida la gelatina, tanto que escoger, ¡tan complicado!
Pues, la cosa es que me desconfundí. Tomé los estímulos, las emociones, las preguntas, las respuestas, la información relevante, la irrelevante, los sueños, las ideas, los descubrimientos, TODO, vaya, TODO y, para variar, en lugar de meter todo a la licuadora, me senté a meterlo en carpetas y cajones.
Fue una sentada veloz, andábamos con prisa, pero bajo presión luego salen bien las cosas, al menos bien para las circunstancias, ¿no? ¿En qué estaba?
Ah, sí, bueno, el caso es que me desconfundí. Ya no estoy NADA confundida ni un ápice y, amigos queridos todos, eso es peor. En la medida de lo posible, consérvense confundidos y bien servidos, porque nada más entra la sobriendad y el ánimo clasificador, la cosa se pone realmente pesada.
¡Claro! ¿Cómo no me di cuenta de esto en la angustia de mi confusión? Confundida podía evadir, negar, fingir... Así, con la certeza de que sé qué es lo que quiero (que no es confuso, pero sí no sigue una lógica propia de mí)... aunque más tranquila, creo que soy un poco más miserable. Bien lo dicen por ahí, gente, ignorance is bliss!
En la medida de lo posible, si quieren ser felices y libres, si gustan de perderse en la pastelería y hacerse pendejos un rato, jajaja, por favor, sigan el consejo y no se desconfundan... Si lo hacen, verán que más temprano que tarde le pierden el gusto al olor del chocolate.
2/08/2010
Tic Tac

Hace unas semanas encontré en el bolsillo de una chamarra que hace mucho no me ponía, una cajita de tic tac.
La neta, nunca he sido muy fan de esas pastillas. Como que no siento que te refresquen el aliento sino todo lo contrario. Te dejan una sensación pastosa bastante desagradable, ¿no? ¿O soy yo?
Bueno, el caso es que las encontré mientras caminaba hacia la tiendita y me metí unas al hocico, en un impulso por seguir las normas fílmicas de la existencia de uno, es decir, en un intento de protagonizar una escena de comercial.
En principio no me resultaron desagradables. Aunque efectivamente no me refrescaron el aliento, como que sí me gustó esa onda de hierbabuena dulce dulce, además de que al fin comprendí el porqué de que no te ayuden a refrescar el aliento: es como las Sabritas, así no puedes comer solo una.
Bueno, fuera del asunto de la cata, lo que más me latió es que cuando iba caminando era como si trajera una maraca en la cadera, ¿no? Buenísimo, ¡caminata con theme music integrada!
Obvio me atasqué las pastillas a las pocas horas, en un impulso por saciar los rezagos de mi etapa oral, pero el sonido, en cierta medida, todavía me acompañaba. Como les pasa a los veteranos de guerra que les da el phantom limb, así clarito escuchaba el paquete cuando caminaba.
Hoy que recorrí mi ruta regular, en el automatismo que sólo puede darte caminar en chinga con la música a todo lo que da, me di cuenta de que el que me acompaña es otro tic tac, el del reloj.
La transición está a punto de terminar. Estoy a nada del final... Tantas cosas, tan poco tiempo y este asunto de que la vida no se detiene.
Es cabrona, la verdad, no para por nada, no hay tratos, no hay circunstancias atenuantes, ni madres. No importa dónde ni cómo estés, la cosa es que sigue y sigue como el maldito conejito duracell (bendito en ocasiones, en otras tantas tan inútil –sí, sí, me proyecto–).
Así que mucho para hacer, poco tiempo, cabeza nula. No le pido a Concentrancia porque es una cabrona, ya vimos... Pero le pido... mmm, le pido... Le pido a Literatura, a los santísimos Reyes Magos, al elocuente Brian Griffin, al más malévolo de todos (Stewie), a Ren, a Stimpy, a Chavela, a Batis, a Kenny, a Cartman, a Morrissey, a Jarvis, a Proust y mis amigos vino, whisky, tequila, que unan sus fuerzas a la manera de los gemelos fantásticos y me den la paz necesaria para dormir y no andarme mareando yo solita; la capacidad para manejar bien mi tiempo; y, lo más importante, la fuerza para mantenerme "bella" en el proceso, jajajajajajajajaja... Gracias, señoras y señores, mal chiste, pero para variar, aunque confundidos y neuróticos, andamos de buenas (clap, clap, clap)!!!
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La cereza del pastel
Concentrancia... II
Me las vas a pagar... en lugar de concentrancia me diste un insomnio que me ha puesto la cabeza a girar... ¿Y ahora qué? ¿Qué toca? ¿Manicomio? Porque parece, eh...
¡¡¡Reniego de ti!!! ¡Maldita! Ahora estoy sobrerrevolucionada, confundida, extrañada y ensoñada y NADA DE CONCENTRADA...
Me vengaré de ti, aunque sea lo último que haga... lo último que haga, ñaca ñaca...
¡¡¡Reniego de ti!!! ¡Maldita! Ahora estoy sobrerrevolucionada, confundida, extrañada y ensoñada y NADA DE CONCENTRADA...
Me vengaré de ti, aunque sea lo último que haga... lo último que haga, ñaca ñaca...
Concentrancia...
... querida, hagamos un trato... Tú te das una vuelta por mis rumbos, me permites concentrarme, unas tres horas... no pido más... Y yo, a cambio, prometo dedicarlas al trabajo remunerado y no a los proyectos pro bono, ¿va?
Mira, Concentrancia, la cosa es muy sencilla. Si no trabajo, no gano dinero, si no gano dinero, no me alimento y entonces... imagínate... ¿Qué sería yo sin dinero para alcohol? ¿Qué sería yo sin techo, sin certezas? Porque, Concentrancia, estimada Concentrancia, hasta el momento lo único certero son las necesidades básicas y sin ti, ya ni eso... Anda, guapa, no me desquicies tanto...
Haremos el siguiente trato. Yo me voy a dormir con Proust. Y mañana a las 5 me levantas... me levantas del entre el sueño de los distraídos e incapacitados emocionales y me traes a tierra para terminar mis labores, ¿te gusta?
Anda... aaaaandaaaaaaa.... di que sí... plis plis...
Mira, Concentrancia, la cosa es muy sencilla. Si no trabajo, no gano dinero, si no gano dinero, no me alimento y entonces... imagínate... ¿Qué sería yo sin dinero para alcohol? ¿Qué sería yo sin techo, sin certezas? Porque, Concentrancia, estimada Concentrancia, hasta el momento lo único certero son las necesidades básicas y sin ti, ya ni eso... Anda, guapa, no me desquicies tanto...
Haremos el siguiente trato. Yo me voy a dormir con Proust. Y mañana a las 5 me levantas... me levantas del entre el sueño de los distraídos e incapacitados emocionales y me traes a tierra para terminar mis labores, ¿te gusta?
Anda... aaaaandaaaaaaa.... di que sí... plis plis...
2/07/2010
Cartoonland miusik taim
Esos momentos imborrables que me alegran la vida... Del Happy Happy Joy Joy al The Bird is the Word...
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La cereza del pastel
2/01/2010
La tartaleta mental

¿Alguna vez les ha pasado que se confunden? Ahora, ¿alguna vez les ha pasado que sienten que su cabeza les pone trampas? ¿Alguna vez se han confundido por un sueño?
Hace muchísimos años, bueno, no tantos, pero cuando estaba en la facultad, yo tenía un novio (tipo lamentable, debo mencionar) y un día ¡chínguele!, que sueño con otro cabrón. Se trataba de un compañerito mío que tenía pinta de hombre misterioso y acabó siendo, como ocurre con muchos "intelectuales" "enigmáticos", un verdadero pelmazo. Pero eso está fuera de punto también, el caso es que soñe con él. En mi sueño no ocurría nada triple X (en ese punto aún era bastante inocente, jeje), sólo nos dimos la mano y después un beso. Pero, ¡qué beso, señoras y señores!
Al día siguiente me sentí culpable. Me sentía mal con mi novio, porque sentía que le había puesto el cuerno, y rarísima con respecto al mencionado compañerito de la escuela. Me ponía nerviosa nada más de pensar que podría aparecerse. Y cuando lo hacía, su presencia venía acompañada por fuertes sonrojes de mi parte, sudor y mucha pena. Nunca pasó nada con el fulano y el novio me despachó unos meses después (no es por eso que pienso que era lamentable, es que lo era, en verdad).
Bueno, la cosa es que en las últimas dos semanas he estado soñando con varias personas. Algunas me han puesto nerviosa, otras enojada, otras conflictuada, pero lo que más, me han confundido brutal.
He tomado decisiones fuertes por estos sueños; fuertes como cerrar ciertas puertas, con varios cerrojos y candados; fuertes como repensar la forma en la que veo a los otros; en fin, fuertes y ya...
Pero hay momentos en los que los sueños, esos raros y confusos, se tornan déjà vu y entonces, mis queridos todos, sí estamos en problemas.
Volvemos a: ¿alguna vez se han sentido confundidos por un sueño? ¿Alguna vez les ha costado diferenciar lo soñado de lo que está pasando? Ahí la cosa no es una omelet, ¿ven? Es una cosa de fino entramado, una tarta de cereza, algo delicado.
Aquí las capas se distinguen a la perfección, pero es inconcebible que existan por separado. El secreto está en diferenciarlas lo suficiente como para no permanecer confundido mucho rato. Claro, eso me lo digo en voz alta y todo el pedo, pero a la hora de la hora, a ver quién es el buenazo que las distingue por completo.
El estado tartaleta es durísimo en más de un sentido. No sólo los hace concentrarnos en lo que quizá no deberíamos de concentrarnos, no sólo nos hace confundir el ser de las cosas (si las cerezas pueden existir de otra forma que no sea con la tarta, que la tarta antes fue masa, que.. etc. etc.), sino que además tiene el poder de dejarte sin habla.
Por más que intentes articular lo que sucede, la tartaleta de lo impide y te llena la boca de migajas que te hacen imposible tener claridad lingüística. Otro problema de la tartaleta es que, a diferencia de la omelet, es un estado más prolongado, en el que se analizan las cosas de cerca, se repiensan, un profundo y temible estado de Pepe Grillo Interior.
If you know what I mean, por fa no sean gachos pasen la receta pa salir de aquí. If you don't know what I mean, la que les espera el día que su cabeza les juegue la pasada de ponerles trampas, estén dormidos o despiertos.
Lo siento, pero sigo pensando que lo mejor es destruir a tu Pepe Grillo Interior, masacrarlo, cortarlos en trocitos, molerlo como carne picada... Porque a mí se me hace que ese hijo de la chingada también es un misoginillo y es él, y sólo él, el que genera el estado tartaleta... Sabe bien lo difícil que es resistirse a analizar tan delicado postre... qué digo a analizar, ¡a acabar con él! Jajajaja
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Malacopa
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