2/17/2010

Día H

Llevo un día de mierda. De esos que a uno le gustaría borrar del historial por lo mucho que apestan. Hacienda logra, cada día, que se me arruine, al menos, una comida.

Tenía que pararme temprano porque tengo más de 200 páginas esperando ser corregidas antes del lunes, pero anoche me dio un insomnio espantoso, entre que mi cabeza ha estado a engorde, tengo una tos que me da pena (neta que pulgoso se queda súper corto comparado conmigo) y me preocupaba tener que ver a mi contador en la mañana, me pude dormir ya entrada la madrugada. Entonces cuando sonó el despertador, con este clima de miedo, pues me metí entre las cobijas más profundamente y me quedé jetona, no tenía la energía para enfrentarme al pedo.

Desperté 15 minutos antes de tener que estar con mi hermana. La llamé, cancelé, y me quedé otro rato acostada. Para cuando me levanté ya me tenía que ir a ver al contador.

Setting: rubia moja peatones, frío, sueño, molestia hacendaria. Detesto ver al contador; el tipo es adorable, el problema son los impuestos. Entonces voy y me rectifica que tendré que pagar una millonada de impuestos por diciembre pasado. ¿Ando con dos pesos en la bolsa y Hacienda amenazando con quitármelos? No, no me jodan... Pero pus sí te joden, porque estás cagado de miedo de que te agarren sin pagar tus impuestos. Ya saben, las leyendas urbanas de que buscan a los que andamos en la clase "mierda" y los persiguen si deben unos pesos, mientras que a las empresotas no hay pedo, ¿no?

Bueno, tras dicha ojetez, hubo ojetez situacional que ni quiero mencionar (pero habrá que tomarla en cuenta en el recuento de los daños) y para acabarla de cagar se me atora un maldito disco de los huevos en la lap. Mi pobre maquinita no podía sacarlo... pinche discohijodeputa había que exocisarlo. Tras tener que reiniciarla varias veces, y perder un codiciadísimo archivo que estaba bajando,lo saqué con ayuda de mi RFC (¿pueden creelo?). Necesitaba sacarlo porque me malviajaba el sonido de la máquina, había que deshacerse de él, era radioactivo.

Mejora mi humor, hablo de chocolate, sonrío, sí genial, me repito constantemente (no pienses en los impuestos, no pienses en los impuestos).

Entonces me animo y cumplo con mi deber hacendario: pago la millonada en internet viendo mis pesitos evaporarse, le busco las fechas de los depósitos al contador y busco una factura que me faltaba. Respiro, mando.

RING RING, llama mi contador para decirme que necesita un montonal de datos por la joda del 16%, entonces, además de todos los pendientes que ya tenía agendados, tengo que acordarme de llamar y pedir los números mañana en horario de oficina... Pero la cosa no para ahí. Después me dice que hay un pedo con la factura del seguro de mi carro. El pedo es que el carro ya no es mío, es de mis papás, entonces la factura salió a mi nombre y me la dieron, pero no lo pagué yo, entonces no sirve, entonces ya me jodí no la puedo deducir. (Se imaginan la desesperación de la cosa, ¿no?).

Para completar mi pesadilla, digna de una historia de terror que sólo podría ser creada por Hacienda, me dice que hay un problema con la factura del internet. Tengo Cablevisión y pago anual, pero resulta que la mierda que me mandan no es la factura, entonces mañana tengo que ir a Cablevisión en algún punto entre el "parito" de ir a la UNAM por prestarle un recibo de honorarios a una chava hace unos meses, y el hecho de que tengo que ir a dejar un recibo a Polanco dos horas después –porque obvio sólo lo reciben una vez a la semana de 2 a 4. Y después, tengo Coyoacán y de regreso en menos de 2 horas (aunque eso no es culpa de Hacienda).

Entonces, en el infiernillo creado por estos cabrones, aunque uno intente el zen, está difícil no dejarse llevar por la ira con que esos ojetes de los huevos nos meten el palo mes con mes.

Me indigna... no continuaré... jajajaja, reír o llorar, señoras y señores, reír o llorar. Ciertamente, malcopear...

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